
Antes de sufrir el fallecimiento de un ser amado, la vida suele mostrar buenos momentos, llenos de lo que llamamos paz, juntos con otros momentos que nos causan sentimientos no tan gratificantes.
La Paz Interior real, es un estado de consciencia elevado, donde no están implicados apegos o miedos a perder dichos apegos.
La Paz que nosotros nos construimos mentalmente, está condicionada por la familia, la sociedad, las experiencias y un sinfín de eventos que nuestra mente guarda en su memoria y que cuanto más vividos son esos momentos, más se encadenan a las emociones producidas y generan un temor inconsciente y a veces consciente a perder algún día esta felicidad.
Por eso existen tantas interpretaciones a eventos que desde fuera parecen que son idénticos.
Normalmente la vida, a base de aciertos y errores, nos va señalando que lo que construimos sin egoísmo desde el corazón, nos reconforta, nos llena de Paz y que lo que construimos desde lo mental, está sujeto a esa interpretación condicionada y suele alterarnos antes o después con cada perdida, tal como el dejar la infancia, el colegio, la casa familiar, el trabajo, etc.
Por ejemplo, si para mi estar en Paz es relajarme en la playa, tomando el sol, y de repente aparece una nube y tapa el sol, esto me causa un enfado tremendo y pierdo ese estado de Paz. Si la Paz fuera fruto del corazón maduro, la nube no sería causa de perder la Paz y se seguiría disfrutando de esa hermosa playa.
Aplicado al Duelo, todo esto nos demuestra varias cosas que ya sabemos:
• Qué el duelo es personal y no se puede juzgar la manera de llevarlo.
• Qué el duelo crea un gran shock que colapsa los pensamientos, las emociones y nos sume en un estado de deriva mental.
• Qué el Duelo es cíclico y a más Amor más, extremos emocionales experimentaremos.
• Qué el duelo es causa de perder esa Paz que teníamos y nos sume en el sufrimiento y la desesperación.
El nivel de Paz que habita en cada corazón, suele pasar desapercibido, hasta que alguna experiencia dolorosa, nos hace buscar algo que alivie tanto dolor.
La Paz que creíamos tener, la Paz creada por la mente condicionada, se ha desplomado como si fuera un castillo de arena que las olas del mar terminan engullendo, y nos quedamos en un vacío existencial que da miedo, vértigo, inseguridad y amplifica el dolor que se está sufriendo.
La cultura actual incita y educa a poseer todo y a todos. El Amor que debería ser expansivo y universal, se vuelve posesivo y particular, siendo la alternancia de estos dos estados lo más normal a nivel global y mezclamos los más altos sentimientos por un ser querido con sentimientos de posesión y pertenencia, olvidándonos que todos somos seres libres que llegamos a un mundo que nos enseñará que esta libertad que da la Paz, nace del aprendizaje interior y que para ser real, debe “contagiar” a los demás, debe “ser útil” a los demás, debe “servir” a los demás.
Hemos oído decir, que el Amor es la llave que ayuda a abrir el candado que atrapa nuestra Paz Interior durante los procesos de duelo. El Amor no pide nada a cambio, se da y transmite de corazón a corazón y une un Alma con otra Alma y este vínculo es para siempre, es atemporal y multidimensional.
Cuando nuestro ser querido transciende a un plano de consciencia más elevado, espiritualmente es un viaje de retorno a la Unidad, a Dios, pero su individualidad como Alma, sigue ligada a la nuestra y muchos somos los que podemos afirmar esas intuiciones, sueños, olores, recuerdos, sonidos que por un instante nos hablan de la verdadera Paz de la reconciliación… La Paz que nos ayuda a querer terminar nuestro trabajo interior de duelo, que nos ayuda cuando cíclicamente caemos, la que nos da fortaleza cuando la angustia nos deja sin palabras, la que nos consuela con cada lágrima derramada…
El caminar conscientemente el Duelo, nos hace ser más realistas, más sensibles al dolor ajeno, nos ayuda a ver las cosas con sencillez y a elegir el camino que queremos recorrer realmente, a dejar amistades vaporosas y abrazar amistades condensadas y forjadas en el crisol de la experiencia, pero una de las cosas que más nos enseña es que la verdadera Paz, nace de la búsqueda interna, de la comunión consciente con nuestro ser profundo y del Amor impersonal hacia todo ser que existe en el vasto Universo visible e invisible, pues todos somos diferentes grados de UNA misma consciencia en movimiento, DIOS.
La reflexión que he querido hacer, es la dificultad añadida al duelo por nuestros condicionamientos, tan implantados a nivel subconsciente que nos impiden ver la verdad que hay tras cada verdad relativa. Cuantas cosas haríamos para sanar y no hacemos, por ir en contra de lo estipulado por la sociedad, por la familia, por la religión, etc…
Tenemos en nuestra mano la responsabilidad de la duda y de la fe, pero sólo la podemos encontrar en la autenticidad que habita en cada corazón, junto con la llama de Luz que disipa las sombras, si elevamos nuestra consciencia y somos capaces entonces de pensar con la verdadera libertad, libre de apegos y miedos.
No es una tarea fácil, es muy duro enfrentarnos a dos muertes, la del ser querido y la de nuestros viejos pensamientos que ya no nos sirven para seguir avanzando en Paz… pero ambas sanan con el Amor Consciente y esa debe ser nuestra meta, ir cada día transformando nuestro dolor en Amor y Amor en acción, que es el que da la paz suficiente, para subir un escalón más hacia paz Profunda de Cuerpo, Mente y Alma.
Por todo ello, hoy más que nunca, pido a Dios que nos muestre en cada fase de nuestra vida y duelo, la fortaleza para nadar a lo profundo del ser y regresar a la superficie con la Paz que todos podamos comprender y disfrutar mientras estemos en este plano de consciencia.
Recibid un fuerte a brazo y mil Bendiciones de todo corazón!
Guillermo J. Recourt
Taller Gratuito para Padres en Duelo!!
Queridos amigos:
Con mucho cariño estaremos el 27 y 29 de Agosto en Guadalajara, Jalisco compartiendo con Padres en Duelo, herramientas para sanar el dolor de su pérdida..
Previo a este taller GRUPO LUZ Y VERDAD, dará una conferencia el Viernes 24 a las 6:00 p.m. en el Auditorio SUM de la UNIVA, donde al público en general le enseñaremos cómo aprender a vivir sin el terrible sufrimiento de la pérdida.
Es importante mencionar que los fondos recabados en la conferencia serán destinados para la atención de los Padres dolientes.

Los interesados en acudir, favor de confirmar su asistencia porque el cupo es límitado.
Bendiciones y nos vemos pronto!
Su amiga
Psic. Socorro Ceja
Conferencia: "Espiritualidad, Duelo y Pérdida"!!
Queridos amigos:
Con mucho gusto les comparto que el próximo Viernes 24 de Agosto estaremos compartiendo con la comunidad de Guadalajara, Jalisco, la conferencia “Espiritualidad, Duelo y Pérdida , la sanación por Amor” para todos los interesados en aprender a sanar desde lo más trascedental el dolor y el sufrimiento, que ocasionan las pérdidas de la vida.
Este magno evento está apoyado por la distinguida Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) la Universidad Católica, Institución Educativa con una trayectoria y prestigio educativo de 50 años, quienes son muy sensibles a los valores espirituales y trascendentes de su comunidad.
Por lo que agradezco profundamente al Rector: Pbro. Lic. Francisco Ramírez Yañez por facilitarnos el Auditorio SUM, para realizar nuestro encuentro con nuestros hermanos dolientes y a el Lic. Carlos Moller y Dr. Salvador Cervantes; quiénes me han apoyado para la organización del evento.
La Conferencia esta abierta a todo el público y a profesionales de la Salud, tendrá un costo mínimo de $100 pesos, lo pedimos como donación para poder atender gratuitamente a un grupo de Padres en duelo ; aunque ya tenemos una lista de padres interesados, al finalizar la conferencia se pueden registrar más participantes de este taller que impartiremos el 27 y 29 de Agosto en la misma ciudad.
“Daremos prioridad de atención a las personas que asistan a la conferencia”, pero también ofreceremos 100 pases de cortesía para que el público pueda asistir sin que el costo sea un impedimento, mis organizadoras estarán muy pendientes de entregar oportunamente estos boletos.
Finalmente siempre he creído que “la Luz y el Amor de lo Divino nos abre las puertas para servir a nuestros hermanos en dolor, por lo que confio que con el apoyo de todos los asistentes acortaremos el camino….. mil gracias”
Bendiciones y nos vemos pronto!!
Su amiga
Socorro Ceja
Inscripciones para el Master Universitario en Tanatología!!
¿Cuándo deberíamos aprender de la Muerte?

“A medida que el niño crece, necesitamos actualizar su visión de la vida y de la muerte. Si no lo hacemos, perpetuaremos las creencias y asunciones de que nunca sale nada mal. Si ésa es la creencia en que el niño llega a la edad adulta, poseerá un limitado sentido de la realidad y le costará enfrentarse a las cosas que suceden en la vida. Al igual que la piedra debe pulirse para convertirse en algo valioso, la vida nos pule para convertirnos en diamantes.”
Elizabeth K. Ross
Desde el nacimiento, los niños son capaces de recibir información del medio ambiente que los rodea, de integrar y seleccionar esa información y de dar respuestas originales y dirigidas hacia un fin. A lo largo de la existencia, el mundo interno del niño se va haciendo cada vez más diferenciado y complejo. El medio ambiente externo influye en estos procesos internos.
Las categorías conceptuales, las discriminaciones en la percepción, las fantasías y los miedos infantiles, representan, hasta cierto punto el producto de adaptaciones a la realidad externa. Pero los procesos del conocimiento, de la percepción de la fantasía y del enfrentamiento son capacidades humanas que se originan en la persona misma.
Es la consciencia misma del niño lo que le permite crearse una representación interna de la realidad. La visión interna que se tiene del mundo, combina recuerdos del pasado, deseos para el futuro y fantasía de lo que pudiera ser la realidad. Las concepciones del niño son diferentes a las del adulto porque los pensamientos del niño son distintos y porque sus experiencias son limitadas. Además es necesario puntualizar que la visión de la realidad de cada niño es diferente a la de cualquier otro niño debido a su habilidad, su temperamento y a las motivaciones individuales que influyen en su conocimiento.
J. Piaget hizo una descripción del desarrollo del ser humano en cuatro etapas: sensoriomotriz, preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales, nos menciona que en estas etapas los cambios cualitativos en el pensamiento del niño y el ordenamiento de estos cambios dependen enormemente de los factores de maduración, y que los factores del medio ambiente pueden acelerar o retrasar la aparición de las etapas sucesivas.
El concepto personal y familiar de la muerte es uno de los aspectos más importantes para entender como el niño aprende a simbolizar el concepto, porque el niño es vulnerable a las ideas que albergan los que lo rodean; el temor a la muerte empezará a penetrar en la mente del niño dependiendo de cómo se la enseñe el adulto y su contexto social.
Los niños padecen estados mentales semejantes a los de los adultos; los estados de duelo solamente pueden ser vencidos a través del juicio de la realidad: la lucha de los objetos buenos contra los objetos malos hace que el mundo interno del niño se desgarre reactivándose la posición depresiva.
Los niños se viven más en el presente y esa es una herramienta muy útil, ya que sus estados de ánimo son muy cambiantes y su yo es demasiado débil para soportar el duelo prolongadamente, el niño es menos dueño de su vida que el adulto, pero es más capaz de superar el dolor y la pérdida.
Educar para Vivir y Morir
Son muchas y diferentes teorías que abordan el tema de la muerte y el morir, todas ellas tienen perspectivas muy definidas para entender cómo se da significado a un evento en la mente del hombre en sus diferentes etapas de la vida, no obstante y siendo partidaria de la premisa de que las bases cognitivas y la estructura de la personalidad se construyen principalmente en los primeros años de vida, dejo en manifiesto la importancia de analizar la información que proporcionamos desde el contexto familiar, educativo y social en relación a la vida y a la muerte, somos los adultos y la sociedad los responsables de facilitar en los pequeños un concepto de la terminación de la vida que evite en lo posible el miedo y la ansiedad.
Los conceptos y los significados son resultados muy importantes del aprendizaje por sí mismos pero también esenciales para resolver problemas. Los conceptos constituyen las principales herramientas que utiliza un individuo para pensar sobre algo. Las palabras que representan los conceptos son nuestro principal medio de comunicación oral y escrita; si no conocemos todos el mismo significado de las palabras (conceptos públicos), no podemos comprendernos mutuamente o en la realidad interpretaremos mal lo que se ha querido comunicar. Es por ello que se convierte una necesidad revisar, desechar y reestructurar nuestros conocimientos y patrones mentales en torno a la muerte realizando nuevas construcciones conceptuales que nos faciliten la vivencia de este hecho de una manera sana y natural.
La muerte al llegar, provoca muchas emociones, preguntas y actitudes y responsabilidades a los que se quedan, por ello es vital educar en la muerte para enfrentar saludablemente la transición de la última fase de vida.
El miedo a la muerte está en función del valor que se le da a la vida, por eso es que la muerte para algunos puede ser un evento deseable, tiene muchas caras y significados: puede ser muerte física, la pérdida de alguien, un fracaso, la soledad, la enfermedad, el desamor, el fin de una etapa.
Hablar con naturalidad de la muerte y darles oportunidad de encontrarse con esta realidad, es fundamental para los niños, adolescentes y adultos, porque se cambia el sentimiento de terror que se vive ante la finitud de la vida.
La muerte toma sentido por la riqueza o pobreza de sus significados, nuestra misión es romper los patrones culturales, familiares y personales que enseñan a temerle a la muerte, ya que son nuestros pequeños quiénes en un futuro pagarán las consecuencias de tanta ignorancia.
Tan. Socorro Ceja




