Conferencias para la Madres!!

Queridos amigos:

Grupo de Apoyo Adelante y su Servidora les invitamos a una conferencia  que toda Mujer necesita conocer desde su ser más puro: ” Mamá y el Sentido de la Vida”.

Recuerden  que nuestra misión no sólo es educar, sino enseñar las herramientas para ser mejores seres humanos y dar más luz a nuestra comunidad…

Por ello  nuestras conferencias son accesibles a toda persona interesada en crecer,  la cooperación mínima que se pide es de $50.00 pesos,  pero  si estás en  posibilidad de donar más…… nuestras mujeres te lo agradecerán.

Gracias a tu  ayuda…cambiamos vidas!!

Si te interesa contratar esta conferencia en tu Empresa o para una Institución; u otras formas de donación , favor de comunicarse con:

Sra. Carmen Anzaldo (Presidenta Grupo Adelante, A.C)

al tel. ( 664) 682-05-91 o cel. 044 664 194-63-38

Bendiciones Plenas!!

LOS NIÑOS DE 10…los niños término medio!!


Continuando con el tema de las escuelas; nos han llegado varios casos donde los padres de familia están muy preocupados por las calificaciones de sus hijos, por lo que me gustaría comentarles algo que es muy probable que desconozcan.

Después de saber en realidad la calidad de los conocimientos que son impartidos por norma oficial en nuestro país, y que sólo se elevan cuando las instituciones particulares enriquecen sus propios programas, vale la pena aclarar también que el rango de atención que es calculado en los programas oficiales de la SEP cada día es más estrecho. Es decir, que cada día el programa oficial sirve únicamente para cierto tipo de niños y cada vez quedan fuera de este rango más niños.

Antes, los niños con algún problema de aprendizaje, desarrollo cognitivo o habilidades motrices no podía acceder a la escuela regular, tenían que ir a escuelas “especiales”; el rango se amplió hace algunos años y hoy, por norma, estos niños, si no tienen un grado muy alto de afectación, deben asistir a escuelas regulares. Pero existe otro tipo de niños que también quedan fuera de este rango de atención pero en el sentido opuesto.

Estos niños nunca han podido ser atendidos en nuestro país, se trata de niños con capacidades diferentes a las que se enmarcan en el desarrollo de habilidades académicas únicamente. Niños que cuentan con un potencial enorme en otros tipos de inteligencias.

Recordemos que hoy, el hecho de sacar 10 en la escuela no significa, ni remotamente que ese niño sea “inteligente” o que por ello vaya a triunfar en la vida. De hecho, hoy sabemos que lejos de ser un aspecto positivo o una ventaja, las calificaciones de 10, sólo aseguran que ese niño está adaptado o adecuado al pequeño margen de atención de los programas oficiales. Es decir, es un excelente niño “termino medio”.

Aquellos niños que rebasan los márgenes de atención, son niños que traen otros talentos que la escuela tradicional no puede atender. Únicamente en países desarrollados existen instituciones donde estos niños pueden ir desarrollando estas habilidades que están directamente relacionadas con los otros 9 tipos de inteligencia…antes eran llamados niños “superdotados” o “niños genio”…hoy sabemos que son niños normales, pero que requieren de personal muy capacitado que evidentemente no tenemos todavía en nuestro país.

Quiero recordarles, que hace más de una década Howard Gardner publicó su estudio acerca de las 8 inteligencias, de ahí se agregaron un par de años más tarde la inteligencia financiera y la inteligencia emocional, por lo que hoy para poder etiquetar a un niño como “inteligente”, los padres y los maestros deben conocer exactamente de que se trata esto de la inteligencia, ya que en sus tiempos, sólo se le llamaba inteligente a quien sacaba buenas calificaciones.

Estos niños de “buenas calificaciones” hoy son excelentes empleados de los dueños de las empresas, que fueron niños de muy malas calificaciones. ¿Pero en que radica la diferencia entonces? En que existen habilidades para la vida que se adquieren de fuentes distintas a la escuela. Y no porque no sirva de nada estudiar, al contrario, pero cuando se motiva al alumno a aprender y a desarrollar competencias de conocimientos significativos, no cuando se le somete y se le sujeta a un programa oficial y menos como el que tenemos en México.

Tenemos instituciones extranjeras que abarcan un rango más amplio de atención de habilidades y conocimientos, pero siguen siendo muy costosas para la mayoría de la población, y aun así estas instituciones dejan sin atender otro tipo de inteligencias.

Seguimos atorados aun en pensar que cuando un niño se aburre en clase o se distrae con facilidad o no puede poner la atención que sus maestros le exigen, es un niño con “Déficit de Atención e Hiperactividad” (TDAH), que hoy cualquiera cree que puede diagnosticar.

Es tan común ver a los mismos papás o a los maestros que nos remiten estos casos, traerlos ya pre-valorados con un diagnostico positivo de que se trata de un niño “hiperactivo”, únicamente porque no pueden con él; aclaremos a los padres de familia que de cada 10 niños diagnosticados con síndrome de hiperactividad y déficit de atención únicamente es real uno. Los otros 9 sólo se trata de niños con mayores habilidades de las que sus padres o sus maestros poseen. Niños que jamás sacarán 10 en la escuela porque es demasiado aburrida para ellos, porque su capacidad va más allá pero mucho mas allá de lo que el programa oficial de la SEP establece para los niños normales, es decir, los que se encuentran dentro de la norma.

Y a todos los padres de familia que nos leen, una recomendación: por favor antes de regañar o golpear a sus hijos porque reprobaron una materia, primero asegúrense de no tener en casa a uno de estos niños a los que les queda chica la escuela…y ahí les dejo su tarea a los papás…

Psic. Hugo Harrell

El Laberinto del Duelo

La etimología de laberinto no está muy clara, así pues, me remitiré a la definición que en la alta edad media dieron de laberinto. Vendría de (labor) trabajo y el lugar cerrado o interno (intus).
Podríamos decir así que un laberinto es un lugar para trabajar lo oculto, lo interno, que si lo aplicamos al hombre a nivel mental y emocional, le da un nuevo sentido como instrumento de autodescubrimiento.
El laberinto así sería una estructura arquetípica que nos muestra la forma en que vemos el mundo y lo recorremos. Lo cierto es que el laberinto tiene la finalidad de entrar de forma fácil y ser muy difícil o imposible salir de él.

Aquí vemos una gran similitud con el proceso del duelo. Cada cual se enfrenta a su propio laberinto, siendo su tamaño proporcional a la forma de ver la vida y la muerte, por eso es tan personal el duelo, a pesar que las etapas por las que se pasa son las mismas para todos, no así el tiempo de permanecer en cada una.

En el mito de Teseo, éste consigue matar al minotauro y luego salir del laberinto gracias a su amada Ariadna que le dio un ovillo, con el que consiguió salir.

El Amor es la clave que consigue recorrer el camino sin miedo a perderse y la confianza en uno mismo, la herramienta principal que mueve la voluntad, para transmutar al minotauro (nuestros miedos y emociones negativas) en una energía regeneradora y vitalizante, tal y como Mitra el dios Persa creador, renovaba la naturaleza con la sangre del toro, símbolo Lunar por alusión a la forma de media luna de sus cuernos.

En los laberintos encontramos que tienen en común una cruz central, punto cardinal que ordena el caos de sus pliegues, es el símbolo del centro del mundo, de la Jerusalén Celeste, ya que en la edad media los laberintos se llamaban, “Los caminos de Jerusalén”.

Este peregrinaje, tiene una marcada búsqueda espiritual, un viaje al centro del ser, donde todos los sufrimientos son trasformados por la visión interior.

Los laberintos están unidos también al uso eficiente de las energías, nos instan a sentir nuestra propia energía y la que circula a nuestro alrededor. Así en las catedrales góticas como la de Chartres, el laberinto está situado encima de corrientes telúricas que alcanzan su punto máximo en el centro del laberinto, haciendo sentir al peregrino de dicho laberinto una energía que eleva la sensación de Paz y de tranquilidad.

En los procesos de duelo, en la entrada a nuestro particular laberinto (La transición de nuestro ser querido), nos lleva a buscar ayuda en nuestros seres queridos, amigos, conocidos, pero sólo podemos entrar nosotros, así lo dice el mito y la realidad, el camino interior sólo lo podemos andar en primera persona.

Al igual que Teseo sabía que se enfrentaba a ser devorado por el minotauro, pero su Amor en la gracia divina (Ariadna) y confianza en sí mismo, le ayudaron a mitigar su estrés, miedos y dolor al separarse de sus seres queridos, para entrar en lo profundo de la caverna minotáurica, así tenemos que enfrentarnos al dolor.

En cada repliegue del laberinto, nos asaltan preguntas sin respuestas, ataques de ira, de rabia contenida, de miedo a dar el siguiente giro… pero debemos continuar girando en busca de la siguiente experiencia, porque el estancamiento nos lleva a morir en vida, a envenenarnos mentalmente, a odiar la vida y cada paso que damos hacia el minotauro con Amor, es un velo descorrido hacia la verdad.

Cuando llegamos al centro del laberinto, encontramos al minotauro dormido, como cuenta el mito, no era tan difícil como suponíamos, los miedos al cogerlos por los cuernos, al enfrentarlos, desaparecen y se convierten en experiencias, en aprendizaje, sin prejuicios, sin emociones encontradas, y nos dan una Paz y Autoestima que nunca imaginamos.

El duelo hay que pasarlo, vivirlo, trabajarlo, pero nunca olvidemos que tras recorrer el laberinto y llegar a tocar fondo, hay que empezar a recordar que hay una salida, una vida que vivir y que el regreso pasa por cogernos al hilo de Ariadna, al Amor que trasforma el dolor en recuerdo feliz, en Amor compartido.

Al asirnos al Amor, caminamos de regreso a vivir de forma diferente, pero a vivir al fin y al cabo, pero trasformados, revivificados por el Amor que tenemos en nuestro interior y que nos une al ser Querido. En este caso el ser trascendido sería Ariadna, que nos espera en la puerta del laberinto, en otro estado, caminando a nuestro lado en cada acción de Amor, en cada sonrisa, en cada pensamiento en el que el Amor este presente.

Ahora la vida continua, su Amor nos ha ayudado a salir del vacío, y lo ha llenado de recuerdos, experiencias y sentimientos que nos ayudan a trasformar el mundo que vivimos, lo hacemos rodeados de su esencia que nos susurra en todo momento: “Ámalos como me has amado a mí y su sonrisa será la mía”.

El Laberinto lo vemos ahora desde arriba, desde la distancia recorrida y nos damos cuenta que todo esto nos ha ayudado a transformarnos, a retomar la vida desde otro punto de vista, y a saber que tendremos que enfrentarnos a otros laberintos en nuestra vida, pero ahora sabemos que el Amor y la confianza en uno mismo y en Dios, nos mostrará siempre que hay una salida para cada situación.

Recibid un fuerte abrazo de esencia a esencia.

Guillermo J. Recourt

FELIZ DÍA DEL NIÑO!!

Hoy,  a propósito del día del niño que está por acercarse este 30 de abril, quisiera comentarles algunas cosas que me tocó escuchar en estas últimas semanas y que tienen que ver con el asunto del kínder o educación preescolar para los niños de 3 a 5 años de edad.

En el 2002 la UNESCO publicó un informe muy interesante que por la naturaleza de su contenido, obviamente no fue muy difundido en nuestro país…se trata del informe NAR. Este informe establece de una manera por demás clara, cuál es el nivel de aprovechamiento real de la información académica de nuestros estudiantes de escuelas públicas en México en contraste con las habilidades necesarias en la vida profesional adulta.

Evidentemente la Secretaría de Educación Pública no estuvo de acuerdo ya que se trata en términos simples de saber en cifras crudas, cuanto de lo que se nos enseña en las escuelas, realmente nos servirá en el futuro. Quiero hacer notar que este informe fue a nivel nacional, por lo que en estados como Guerrero, las cifras son mucho, pero mucho más alarmantes.

Hoy todos sabemos que la gran mayoría de las cosas que nos hicieron aprender en la escuela, sobre todo de nivel básico, no son de mucha utilidad, salvo algunos conceptos que por la práctica diaria pudiéramos dominar como parte de nuestros conocimientos profesionales. Pero fuera de eso, la gran mayoría de lo aprendido, en la gran mayoría de las personas, no sirve prácticamente para nada.

Este estudio realizado en varios países de Latinoamérica nos indica, por ejemplo, que lo enseñado en 6 años de primaria en términos cuantitativos sólo nos sirve efectivamente en la vida real un 7.2% es decir, que si se hiciéramos un análisis frio de los conocimientos impartidos en la primaria la podríamos cursar perfectamente en poco más de 4 meses; lo mismo ocurre con el 11.5% y 17.0% de la secundaria y la preparatoria respectivamente. De los 5 años promedio de una licenciatura únicamente nos queda un 23%. De ahí la sensación de muchos graduados de “no saber nada” al salir de la carrera.

Cabe señalar que a principios del milenio aun no se consideraba obligatoria la educación preescolar por lo que no se tomó en cuenta para este análisis; sin embargo, en un estudio privado posterior realizado por el Centro Integral de Mediación Familiar en la ciudad de México, se reveló que tanto el nivel preescolar como el nivel maestría tienen más del 75% de índice NAR, así que contrario a lo que mucha gente piensa, el nivel preescolar está considerado en muchos países del primer mundo como la base de la formación educacional, equiparable con el estudio de una maestría.

Antes del inicio del nuevo milenio, una persona que estudiaba hasta nivel licenciatura, permanecía en la escuela un promedio de 17 años, de los cuales en realidad únicamente le servían en la vida real, según estos porcentajes del estudio, poco más de 2 años en total, claro que no se están considerando los diferentes niveles de maduración en el alumno ni nada parecido, pero aquí lo grave es que por eso nuestra educación jamás ha podido ser de calidad. 17 años de estudio en poco más de 2 nos debe dar una idea aproximada de que ten lejos estamos de esa famosa “calidad educativa” de la que tanto se habla.

Ahora bien, considerando toda la educación preescolar de 3 años y dos años más de una maestría, le podríamos agregar más de cuatro años a la cuenta final del NAR…¿qué quiere decir esto? que con lo que hoy un niño aprende únicamente en el kínder, a niveles de competencias, desarrollo de habilidades y definición del tipo de inteligencias que ha de presentar a lo largo de su vida, es más de lo que una persona del siglo 20 aprendió en toda su formación académica hasta la licenciatura.

Por lo que a todas las personas que durante estas últimas semanas me comentaron acerca de que el kínder “no importaba” en la formación de un niño y de que incluso estaban contemplando la posibilidad de inscribirlos en escuelas preescolares de gobierno -para no gastar- y mejor invertirlo en los siguientes niveles de escolaridad, les sugiero que lo piensen mejor…

El kínder será uno de los dos pilares académicos, junto con la maestría, para desarrollar niveles de competencia adecuados para que sus hijos puedan sobrevivir en el complicado mundo que les estamos dejando. Claro que si la gente continúa con sus creencias tradicionales, tampoco es tan grave, de cualquier forma se necesitarán obreros, empleados y mano de obra barata también en las grandes corporaciones del futuro.

Así que a todos los niños que gozan de la enorme fortuna de tener padres que en verdad hacen un esfuerzo en ocuparse por su formación, les deseamos un feliz día del niño, al resto de los chiquitines les deseamos… pues mucha suerte!!

Psic. Hugo Harrell